domingo, 6 de mayo de 2018

Sonrisas del pasado....

Publicaciones antiguas del A.E.R.

Buscando otras cosas como suele pasar, el encontrado algunos incunables de nuestras publicaciones
con alguna historia genial de las primeras actividades espeleológicas de Pedro Merino .También varios dibujos de nuestros dibujantes de cabecera Enrique Fernandez y Francisco Martín  (Paco)
, cuya genialidad ya es bastante conocida en el mundillo.
Además Enrique tienen su propia web donde presenta sus dibujos y que merece la pena visitar:

www.enriquefgibert.com

Espero que los disfrutéis como yo ..



Podéis bajar el articulo con mejor resolución de:
http://www.aer-espeleo.com/web_documents/primeravez.pdf








Podéis bajar el comic con mejor resolución de:
 

























jueves, 26 de abril de 2018

Primavera en la Maza

 Sabado 21 de Abril de 2018


El invierno ha sido muy lluvioso y con mucha nieve, así que las visitas a la Maza, han quedado vedadas durante seis meses. Pero el buen tiempo ha llegado con temperaturas calurosas, que han derretido la nieve y bajado el caudal, así que planeamos volver a esta sima y terminar una larga escalada pendiente desde finales de 2016.
A la hora de reclutar tropas, la cosa no pinta bien, y entre lesionados, padres de familia, runners y demás, resulta que solo están los indestructibles castreños y el inserso.
De todas formas la actividad prevista no es apta para subir mucha gente, pero aunque parezca mentira, se echa de menos la presencia de “casi todos” los habituales de la banda. Esta claro que tenemos un alto grado de masoquismo y mal gusto.
Nos tomamos las cosas con calma y tras recoger material en el club, nos tomamos un pincho de tortilla en la Gandara y subimos por la pista. El tiempo es tan bueno que Marta y yo nos tumbamos en una losa de piedra al sol y hablamos seriamente de suspender la expedición y ponernos morenos. Finalmente nos dirigimos a la boca que esta muy fresca.

La entrada reptando y los primeros metros sinuosos de la cueva siempre son bastante desagradables, luego la cosa se amplia con varios pozos y un largo meandro no muy estrecho pero entretenido. Unos cuantos pozos mas largos y llegamos al nivel arenisco por donde circula el río, que baja bastante alto y obliga a arrastrase sobre él, tratando de no mojarse la barriga.
Llegamos a un amplio pozo donde una bonita cascada le da encanto, pero obliga a un físico pasamanos para evitar la ducha. Mas adelante otro pasamanos nos aleja del río por una vía fósil, con pasamanos, pozos, mas pasamanos y ascenso por una meandro desfondado e incomodo hasta unas amplias galerías de bloques. En una gran sala donde desde el norte llega otro río, nosotros nos vamos al noroeste por galerías fósiles, con bastante aire.

Ascendemos por rampas y una galería tipo mina con derrubios y coladas hasta llegar a una colada vertical, donde empieza la larga escalada que Marta con su ilusión habitual, nos está impulsando a seguir en lo que parece una “escalera al cielo”, de mas de 100m. con varias vías y pozos paralelos.
Llegamos a la zona de la última punta donde ascendieron en libre varios metros, pero la mala memoria visual de Marta, engaña a Zape y este termina subiendo en libre un tramo que se supone ya estaba escalado.. Bueno así nos ahorramos unos seguros, que estamos en crisis..Zape instala una cuerda y ascendemos hasta una cornisa que da paso a un gran pozo paralelo de unos 20 m. de diámetro y que baja unos 30 m.

 





Nuestro objetivo es seguir ascendiendo así que dejamos el pozo de momento y Zape comienza una escalada de unos 20 m. hasta lo que parece un techo con un estrecho meandro. Por lo que hacemos una travesía hasta un pequeño tubo con formaciones y que nos permite descender hacia la pared de enfrente del gran pozo, donde una entrada de meandro, nos abre un nuevo objetivo que seguir. Ascendemos el meandro con algunas trepadas delicadas y llegamos a unos tubos horizontales con coladas y formaciones que en algún punto conducen al techo del gran pozo y en otro terminan en otra chimenea de unos 10 m. con un posible meandro estrecho en su fondo.

Tras meditar si vale la pena seguir esta larguísima escalada que ya debe de alcanzar los150 m. desde su inicio, la inevitable ilusión de Marta nos obliga a no abandonar, así que no desequipamos y bajamos haciendo la topo y fotos, dejando de nuevo esta zona para otra ocasión. Pensamos que debemos estar muy cerca del exterior y los numerosos restos de lirones parecen confirmarlo.
 Damos de comer a Zape que extrañamente hoy no ha zampado nada y bajamos a la sala del río. Nos queda un retorno entretenido para salir de nuevo al exterior arrastras por la estrecha boca tras nueve horas en la cueva. La noche es calurosa y caminamos disfrutando de la temperatura y de no tener que soportar ventiscas, aunque si alguna árgoma en el culo de algún miembro patoso de la expedición.
  Nos cambiamos en la oscuridad y sin prisa que el frío no nos acosa y nos dirigimos a Ason para cenar ya que son más de las 23:30 y solo Margari nos dará de cenar a esas horas.
 No hemos cerrado ninguna zona como esperábamos pero han salido 130 m. de topo y quien sabe si en alguna de las variantes pueda haber alguna sorpresa, que en este negocio nunca se sabe…
Volveremos...

miércoles, 28 de marzo de 2018

Bajo la Tormenta

 Sabado 10 de Marzo de 2018


El día no tiene un buen pronóstico de tiempo pero como no tenemos nada mejor que hacer, decidimos ir a Rubicera para terminar la exploración del último día. Solo estamos Marta , Zape y Angel y no nos damos mucha prisa, por lo que tomamos unos cafés en el bar de Wili, antes de salir.
En el embarrado aparcamiento completamos la mochila e iniciamos la marcha con bastante viento y algo de llovizna, pero sin problemas llegamos a la boca.
La marcha hasta la zona de trabajo es tranquila pero el hambre nos ataca y paramos a recuperar fuerzas antes de la tarea.
Foto Zape

Mientras Zape se dirige a instalar el obstáculo, Marta y yo comenzamos la topo y la revisión de una estrecha gatera que más adelante nos deja en una ventana sobre la galería principal.
Volvemos al cruce más allá del pozo y nos encontramos con Zape que vuelve tras comprobar que la ventana vuelve hacia el pozo sin más interés. También ha revisado dos meandros que parten de una salita y que Marta y yo volvemos recorrer para hacer la topo.

Foto Zape

Nos retiramos haciendo alguna foto y desequipando el pozo y su pasamanos.
Como es pronto decidimos ir a completar la exploración de un pozo cercano que dejamos pendiente hace tiempo y con algo de material, porque es bastante regado.
Tras subir una cuerda llegamos al meandro desfondado que termina en el pozo, donde Zape instala algunos fraccionamientos y baja a su fondo, comprobando que el agua se pierde por una zona estrecha.
Desequipamos la zona y volvemos con el material recuperado.
Decidimos volver por otro camino y revisar algunas de las galerías exploradas por la SEII. Cuando llegamos a la zona estudiamos alguna escalada  ya realizada y localizamos unos amplios tubos que yo no conocía.

Foto Zape

Es una zona bonita con grandes tubos freáticos de suelo arenoso y con muchos restos de corales en sus paredes. Algunos cruces separan galerías pero todas terminan en derrumbes que cortan el paso. También aparecen bonitas formaciones que fotografiamos. Pienso en cuanto tuvieron que disfrutar los chicos de la SEII explorando esta bonita zona de la cueva.

Foto Zape

Llegamos a la boca ya de noche y el tiempo ha empeorado mucho con lo que nos espera un fuerte viento con agua nieve que parece nos tiran a paladas..
Foto Zape

Llegamos al coche en medio de la ventisca y ni siquiera intentamos cambiarnos y bajamos rápidamente a Asón , donde nos cambiamos bajo un balcón y nos vamos a cenar una sopa caliente donde Margari.
El día no ha sido muy productivo aunque han salido 190 m. de topo y hemos conocido unas bonitas galerías…. De que nos vamos a quejar..

lunes, 5 de marzo de 2018

Dias de Sur

Sabado 03 de Marzo de 2018



El viento sur ha vuelto con fuerza a la comarca y ha retirado la nieve que cubre el Mortillano, por lo que volvemos a la carga con las exploraciones.
Decidimos realizar algunas escaladas en zonas fósiles para no bajar a los ríos que aun estarán cargadillos con el desnieve.

Cardin deja aparcada su intensa vida social y viene en esta salida. También están Cristobal y su hija Maider, que nos acompañarán un rato en la pista de acceso.
Hacemos la parada ritual en Ason para el café y llegamos al embarrado aparcamiento con fuerte viento y alguna gota de agua..
Cristobal y Maider se despiden hasta la noche y continuamos el camino hasta la boca.
Zape se ha comprado un reloj de esos que te miden hasta los gases que sueltas para la bici, pero ha decidido probarlo en la cueva a ver que sale..
Vamos con calma y son casi las 12:00 cuando entramos en la cueva, esto parece horario madrileño, pero como vamos muy cerca, la cosa no es preocupante..
Llegamos al nido de material y repartimos la tarea, Zape y Cardin se quedan allí mismo para hacer una larga escalada con travesía a unos posible tubos.

Marta y yo bajaremos a una galería inferior para escalar a un tubo a presión que cruza por encima de una galería a ver que hay al otro lado.
Cuando llegamos comemos algo y clavo los primeros anclajes lo mas alto que puedo, lo que le ahorra a Marta dos pasos que alguna ventaja tienen que tener ser grande en este negocio.
Marta inicia la escalada con su alegría e ilusión habitual, disfrutando del bonito techo de pendand. Pero pronto llega al otro lado de la galería y el supuesto tubo se queda en fisura, por lo que solo queda desequipar y a otra cosa.
Volvemos con el equipo masculino que ha terminado su escalada y Zape ha llegado a los tubos, pero tampoco parece que lleven a ninguna parte.
El team mixto nos vamos a otra galería cercana donde creo recordar que había una antigua escalada de la SEII que quiero revisar. Pero llegados allí descubro que mis recuerdos se han cruzado y no es en esta galería donde está, el alzhéimer galopante hace de las suyas. De todas formas revisamos la galería y Marta sube por un estrecho paso entre bloques y al poco dice que ha llegado a otra zona conocida de la cueva.

Volvemos por la galería y decidimos hacer una escalada a un alto techo de la galería y de donde parte una amplia chimenea.
Comienzo la escalada por una rampa de colada con algunos anclajes naturales pero pronto se pone vertical y precisa usar los estribos. Llego a lo alto de la galería sin ver nada interesante y Marta sube para continuar la travesía hasta la base de la chimenea.
Cuando llega a la base oímos por encima a Zape que ha alcanzado lo alto de la Chimenea, a través se unos estrechos meandros en los niveles superiores.
Por tanto de nuevo la escalada ha resultado inútil, cosa que empieza a resultar una costumbre, así que desequipamos y volvemos a la zona de la cita, donde nos esperan los chicos y nos detallan sus última actividades.
Han revisado algunas zonas que les han llevado a galerías ya exploradas por la SEII, por lo que no hay nada nuevo que destacar, mas allá de ir conociendo este laberinto de niveles.

Dejamos material e iniciamos el retorno, pero paramos a ver el meandro que ha conducido a Zape sobre el tubo, donde ha visto al otro lado algún posible meandro sin revisar. Se instala la travesía y Zape alcanza el primer meandro que se cierra pronto, pero el segundo, parece seguir y tarda un rato en volver.

Cuando regresa dice que ha seguido en dos direcciones que parecen cerrarse, pero queda pendiente atravesar por otro lado el pozo a una posible continuación.
 
Dejamos equipado y hago algo de poligonal para enlazar esta zona con otra parte de la que disponemos poligonal.
Salimos a paso ligero que Zape va controlando sus pulsaciones y la espeleorunning tienen sus exigencias..
A las 20:00 estamos en la boca donde en viento y la lluvia nos dan la bienvenida y nos acompañan hasta el coche y nos estimulan para cambiarnos rápidamente. El superreloj de Zape nos informa de que hemos consumido 3700 calorías en 10 horas de actividad, por lo que se hace urgente recuperar esta perdida con una buena cena donde Margari, junto con Cristobal y Maider que han subido a buscarnos.
Cardin y Zape recuperan las calorías comiendo dos platos de cocido cada uno y rebañando el plato de Maider .
Continuamos la rehidratación con unos Cristalitos en el bar de Wili.
Resumiendo un día mas de desencantos y esperanzas en la vida de unos espeleólogos…

martes, 23 de enero de 2018

La exploración siempre da sorpresas...

Días 20 y 21 de Enero de 2018


Marta tiene mono de cuevas y toca arrebato para ir de vivac a Rubicera. Los pronósticos a principio de semana eran muy malos y vista a experiencia de la vez anterior es para pensarlo, pero finalmente la cosa mejora y no dan lluvia para el sábado .Nos juntamos cinco satélites para ir un par de días de exploración. Cristobal, Zape, Marta, Angel y Olga de Logroño que ha vuelto hace poco de un viajecito de cinco años en bicicleta por todo el mundo y se reincorpora a la espeleo.
Vamos tarde, ya que en Asón, Chichi ya ha terminado de pelar las patatas del sábado y nos sirve el café ritual..
El aparcamiento habitual está muy embarrado y dejamos los coches mas lejos, completamos las mochilas y salimos a las 10:30 camino de la boca con un fuerte viento.
Llegamos sin novedad a la boca y tras cambiarnos iniciamos con calma el camino al vivac, tratando de explicar a Olga la configuración de las galerías por donde pasamos. El río esta alto pero no mucho, por lo que casi todos llegamos al vivac sin meter la pata, menos el Cañetero, que ha estrenado botas de siete leguas y no atina con los charcos.
Comemos en el vivac y salimos hacia la punta , pasando junto a las cascadas del río Toxe que viene bastante cargado y ruidoso.

Foto Marta
Llegamos a la zona del P70, donde los andaluces seguirán con su largo pasamanos en busca de una posible galería al otro lado del pozo.
Foto Marta

Los tres restantes nos dividimos en dos equipos, mientras Zape y Angel, escalan un amplio tubo, Olga revisará un laminador cercano que vimos la última vez.
La escalada es sencilla y pronto llegamos a un laminador horizontal , que corta el tubo unos 17 m. mas arriba. Mientras Zape revisa un desfonde lateral veo una luz y me doy cuenta de que es Olga que llega al mismo punto por el laminador que esta recorriendo.
Foto Marta

Nos juntamos y mientras Olga asegura a Zape, en otra corta escalada a lo alto de la fisura, yo voy haciendo la topo. La escalada no lleva a ninguna parte y nos retiramos topografiando el laminador y desequipando la escalada. Al llegar a la sala de la Momia Verde, Olga descubre un par de fósiles de amonites.
El trio calavera vamos a revisar una cornisa elevada sobre la galería que lleva al P70, mientras oímos a los andaluces que están desequipando el pasamanos tras no llegar a ninguna parte o mas bien a otro pozo paralelo al P70.
Foto Marta

En el impás llevo a Olga a visitar el oso que encontramos hace unos años cuando llegamos a esta zona. Marta le ha contado “maravillas” del “cadáver” del oso, pero lo ha hecho en andaluz, por que Olga se espera encontrar casi a un oso rugiendo entre los bloques, por lo que cuando le enseño los blancos huesos, parece desilusionada..
Volvemos donde Zape y le aseguro en una travesía delicada hacia uno tubos. Terminado e paso le sigo y llegamos a un desfonde sobre el P70, por un cruce seguimos hasta alcanzar otro desfonde sobre el pozo. El resto de tubos son demasiado pequeños y nos retiramos topografiando la zona.
Nos reunimos todos en la galería principal y tenemos una montaña de material que sacar de allí. Afortunadamente una parte se quedará cerca para una futura revisión de un meandro que hay en las gateras y otra parte algo mas lejos para otra escalada que hemos decidido acometer para revisar unos tubos.
Ascendemos el pozo de conexión con la sala y seguimos por las zonas bajas hasta la salita redonda que hay en esa zona. Zape husmea y revisa una fisura que corta la sala y en cuyo lateral parece que se agranda lo suficiente para intentar pasar.
Cristobal fuerza el paso y desaparece durante un buen rato, lo que siempre es buen síntoma. Retorna y de primeras dice que no hay nada, pero ante nuestro escepticismo confiesa la verdad y habla de una bonita y amplia galería.
Foto Marta

Foto Marta

Es tarde y estamos cansados, pero el hambre de exploración es mas fuerte y decidimos hacer al menos un tramo de topo a ver como evoluciona esta “galería Escondida”. Entran todos por la estrecha entrada sin problemas pero yo no estoy tan estilizado y mis costillas no pasan por la parte alta donde han entrado ellos. Afortunadamente cavando por debajo del paso en el grijo, es posible arrastrarse y consigo pasar por la gatera descendente hasta un resalte en cuyo fondo una gatera ascendente con grijo en el suelo termina en una galería de mas amplitud con un cruce que lleva a un pozo estrecho. Siguiendo a la derecha la galería aumenta de tamaño y una salita con un destrepe y otro pequeño pozo en su base, da paso a una bonita galería de unos 4  m. de ancho por 2 m. de altura, con suelo arenoso y muy cristalizada de gran belleza con paredes brillantes, que desciende durante mas de 300 m. Olga que va en punta adelantada vuelve con malas noticias indicando que la galería se cierra y no ha visto ninguna continuación.
Avanzamos topografiando y se confirma el fin de la ilusión. Volvemos revisando todos los cruces y haciendo alguna foto a restos de posible lirones , aunque parecen mas pequeños y alargados que los habituales que vemos en otros puntos.
Foto Marta

Zape entra en una estrecha gatera y avanza hasta salir a mitad del primer pozo, donde habla con los otros y cierra la poligonal.
Salimos de esta nueva zona, algunos con mas facilidad que otros y tras beber un poco, emprendemos el camino de retorno al vivac, dejando otro nido de material para la escalada prevista.
Foto Marta

Por fin a las 00:30 estamos en el vivac tras una actividad de 14 horas, que se ha saldado con 528 m. de nuevas galerías exploradas, algunas muy bonitas.
Mientras cenamos Olga nos cuenta historias de la Siberia invernal y los problemas que conlleva sobrevivir con esas temperaturas bajo cero, donde hasta las cosas más sencillas se convierten en una experiencia. Por tanto las incomodidades de nuestro vivac 5 estrellas, no nos parecen tan grandes después de lo escuchado a Olga.
Sobre las 02:00 estamos en el saco pensando en la comilona que nos daremos mañana en Ason, si es que nos levantamos a tiempo.
Son casi las 10 cuando nos levantamos y preparamos el desayuno y dejamos el vivac listo para revista. Hay una montaña de material en el vivac que hay que ir moviendo hacia la calle u otros puntos de la cueva en exploración.
Cargamos lo que podemos e iniciamos la ascensión hasta los niveles superiores. Llegamos al río que también esta crecido pero no tanto como la última vez y pasamos sin problemas hacia la galería del chocolate, donde llegamos solo los chicos. Tras un rato de espera Cristobal se vuelve a buscar a las chicas y yo le digo que seguramente están entretenidas mirando las anotaciones del libro de la travesía del Acebo.
Finalmente resulta que el “Triangulo de las Bermudas”, se había tragado a Marta de nuevo.. para que luego digan que el hombre es el único que tropieza dos veces en la misma piedra…
Rescatadas las intrépidas exploradoras ascendemos el pozo y  Zape y yo revisamos algunas posibles escaladas, mientras Olga visita por su cuenta alguna galería lateral.
Hacemos un nuevo nido de material para otras exploraciones y tomamos rumbo a la calle salivando pensando en la comida.
Foto Marta

Llegamos alas 14:30 a la boca y con buen tiempo para variar caminamos hasta el coche y de seguido al bar de Margari, donde somos torturados por la espera necesaria para conseguir mesa y saciar nuestros más bajos instintos, aunque Zape esta a dieta y solo se come dos platos de cocido y trata de robar el postre de Marta..
Así como casi siempre termina esta historia de espeleólogos… Bueno falta lo de lavar el material, curar los golpes, pasar la topo y fanfarronear en el bar…